Josephine Mutzenbacher

mayo 26, 2006

Portada, contraportada y solapas interiores.

Portada
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Contraportada

Félix Salten: autor de Bambi
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Casi desde su misma publicación anónima en 1906, en Viena, por Fritz Freud and Co., todo el mundillo intelectual vienés supo que Josephine Mutzenbacher, Oder Jungendgeschichte einer Wienerischen Dirne, von ihr Selbst geschrieben, memorias de un caso precoz de prostitución, eran una creación del crítico teatral del Neue Freie Presse, Félix Salten, seudónimo de Seigmund Salzman, nacido en Budapest el 6 de septiembre de 1869 y muerto en 1945.
Félix Salten era, por las fechas de aparición de la obra, un escritor de cierto prestigio. Había publicado tres o cuatro libros y era uno de los críticos de literatura y teatro más importantes de Viena. Su obra la compondrían una cincuentena de títulos, entre novelas y ensayos, libros de viaje y narraciones cortas. Aunque alcanzó cierta popularidad en la Europa central a lo largo de su vida, su verdadera fama no llegaría hasta tres años antes de su muerte, cuando Walt Disney llevó al cine, en dibujos animados, su cuento Bambi, publicado en 1923. Félix Salten había escrito varios libros de cuentos infantiles: El perro de Florencia, Florial, el caballo del emperador, Perri, Los hijos de Bambi, El mundo del bosque, etc.
Entre tanto, Josephine había vivido veinte años de venta continuada, sin que en ningún momento Salten reconociera su paternidad. A partir de su muerte, el nombre de Félix Salten empezó a aparecer impreso en las portadas de las sucesivas ediciones. La edición publicada en París en 1931, en inglés, de venta clandestina, puede considerarse un best seller del erotismo de los años treinta.
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(Contraportada del libro editado por Rosicler, en el número 1 de su colección Papeles Secretos. La edición corresponde a un compendio de la de París de 1931, y está editada en 1979 por el editor Jesús Díez. La traducción es de Máximo Loizu.)
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Solapas interiores
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Cuando apareció el Josephine, en 1906, tardó pocos días en agotarse, y no mucho más en convertirse en un término empleado normalmente por la sociedad vienesa para calificar una inclinación sexual precoz. En el Café Museum, de Viena, algunos admiradores de Josephine constituyeron el Horak Club, cuyos miembros, los horacks, eran admitidos sólo después de comprobar que tenían el pene lo suficientemente largo y delgado, como para merecer el honor de pertenecer a aquel club que llevaba el nombre de Horack, el cervecero: personaje que en la novela sorprendía a Josephine por tener una "máquina" de "gran tamaño y delgadez".
No sabemos si el propio Félix Salten llegó a pertenecer a aquel club, o si fue, incluso, su instigador, pero lo cierto es que Josephine fue reconocida como hija de su pluma y gozó de gran popularidad entre la sociedad vienesa de principios de siglo y, en general, entre la europea de los años que anteceden a la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo, cuando Félix Salten publicó Bambi, y antes aún, cuando publicó su primer cuento, El perro de Florencia, bien pocos eran los que conocían en el mundo que aquel polifacético autor ya había dado muestras de una gran capacidad para entender y penetrar el mundo infantil al escribir veinte años antes su Josephine: una joven que descubre el sexo a la edad de siete años y lo practica sin pudor, con absoluta inocencia, convirtiéndolo en el más importante de sus juegos infantiles.
Josephine no desconoce la represión y los prejuicios de sus mayores, pero no acepta que le esté prohibido aquello que le produce tanta diversión y placer. Tiene un espíritu curioso, que la lleva a investigar sobre todas las formas de placer que puede proporcionarle su cuerpo en contacto con el del otro. Hay un algo de indagación aplicada y de reconstrucción de sí misma en esa manera en que va adentrándose en el conocimiento del sexo. Tiene unas cualidades innatas para descubrir dónde puede encontrar y cómo debe actuar para obtenerlo. Así, desde que se entrega a esa especie de desfloración ocular con el aprendiz de cerrajero, hasta la edad de catorce años en que se convierte en prostituta profesional, tendrá relaciones sexuales con sus hermanos, con sus compañeros de juego, con los realquilados que van pasando por su casa, con su maestro, su profesor y hasta con su padre, en un itinerario rico en experiencias que no le producirá, al hacer un repaso de lo que ha sido su vida, el más mínimo arrepentimiento.